La Banelco de LULA En Brasil estalló un escándalo similar a la famosa Banelco de De La Rúa. El diputado Roberto Jefferson contó con lujo y detalle, cómo eran sobornados los legisladores para aprobar los proyectos del gobierno de Lula.
La denuncia fue corroborada además por la secretaria del que pagaba los “sobresueldos”.
La reacción de Lula fue tratar de apagar el escándalo haciendo renunciar al acusado de pagar lossobresueldos, el ministro José Dirceu, negarse a que haya una investigación de cuentas bancarias y correos electrónicos y acusar de Jefferson de tratar de demoler al gobierno del PT. Jefferson, que estuvo con Collor de Melo y Cardoso, no es trigo limpio. Pero los detalles que da y también el hecho de que él mismo fue sobornado, dan credibilidad a su denuncia.
El P-SOL, el partido de izquierda impulsado por los parlamentarios que rompieron con el PT, hizo una durísima denuncia firmada por sus legisladores Heloísa Helena, Gerardo Mezquita, Luciana Genro y Babá: “ El P-SOL reafirma que la corrupción... es un producto inevitable de la opción política hecha por la dirección del PT...
Lula y el PT se transformaron en nuevos aliados de partidos como el PP, PL, PTB, PMDB, capitaneados por un grupo de conocidos enemigos del pueblo...
La alianza con los mercenarios políticos solo se puede hacer en base a un paquete de negocios, en que la apropiación indebida de fondos públicos es condición indispensable” . Recuerda el PSOL las votaciones de las leyes sobre jubilación, transgénicos y otras, donde el PT se alió con esos partidos, contra su base social, los trabajadores públicos, la juventud y la población pobre...
El P-SOL llama a una investigación y a la movilización para que se haga justicia y se deroguen las leyes antipopulares votadas con sobornos.