UIT-CI.org
¿QUIENES SOMOS?
BASES DE FUNDACION
CORRESPONDENCIA INTERNACIONAL
ACTUALIDAD
¿DONDE ENCONTRARNOS?
CONTACTENOS
NEWSLETTERS
LINKS

Miedo a otro Vietnam
La mitad de los yanquis reclaman la retirada de Irak.

La oposición de la mitad de la población norteamericana a la guerra, está provocando una acelerada caída de la popularidad de Bush y fuertes cuestionamientos hasta de los grandes diarios imperialistas. La razón fundamental que impulsa este proceso es la heroica resistencia irakí.

Bush y el pavo Bush, el año pasado, con las tropas yanquis en Irak. El pavo era falso, como sus mentiras sobre la guerra.

Una reciente encuesta de la Gallup y CNN, marcó que el 51% del pueblo norteamericano reclama la retirada de las tropas de Irak y el 53% considera que la invasión fue un error. Casi el mismo porcentaje, un 54%, desaprueba globalmente la acción del gobierno. Y sólo el 34%, uno de cada tres norteamericanos, cree que Estados Unidos está ganando la guerra como dice el gobierno. El tema Irak no es el único que provoca descontento. El proyecto oficial de liquidar la atención médica estatal, también despertó mucha bronca en la población.

Por primera vez, el reclamo de retirada de Irak llegó al Congreso. Cuatro legisladores, dos demócratas y dos republicanos, exigieron que se ponga fecha a la retirada. La petición, aunque es muy minoritaria en el Congreso, generó un debate nacional porque sintoniza con el reclamo que siente medio país.

Primero fue el vicepresidente Dick Cheney quien dijo que la resistencia “se estaba extinguiendo”. Paradójicamente, semejante decla-ración alentó a quienes piden la retirada. Entonces salió el genocida ministro Rumsfeld, a decir todo lo contrario, que “llevará 12 años terminar con la resistencia”. Bush respondió con un discurso, desde la base militar de Fort Bragg en Carolina del Norte, en el que recordó nuevamente el atentado a las torres y pidió “paciencia” por la guerra. La respuesta de los principales diarios imperialistas, que apoyaron desde un comienzo la guerra, fueron de durísima crítica. El New York Times y el Washington Post lo acusaron de “manipular la información” y de “falta de honestidad”.

La resistencia se multiplica
La resistencia irakí no aflojó ni su actividad militar ni su activismo político. Esto lo expresan abiertamente los propios militares ocupantes. Ni la farsa electoral, ni el gobierno títere irakí, ni los crímenes yanquis han detenido la resistencia que realiza un promedio de 70 acciones diarias golpeando a los invasores y al ejército títere. El bombardeo yanqui de ciudades como Faluya y más recientemente Hadita y Karabila, ocasionan muchos muertos, heridos y sufrimientos a la población irakí. Pero no están logrando doblegar la resistencia. Lo dice por ejemplo el coronel Frederick Wellman, quien declaró desalentado: “Cuando mato a uno, creo tres más”.

El periodista Anthony Shadid, del Washington Post, visitó unidades irakíes del ejército títere y unidades yanquis, y descubrió un enorme descontento y “abiertas expresiones de insubordinación”. Y la resistencia no se expresa solo en la actividad guerrillera con apoyo de masas. Los obreros petroleros del sur, por ejemplo, han organizado una federación sindical con 23.000 trabajadores, que ya hizo huelgas conquistando aumentos salariales y se pronuncian abiertamente por la retirada yanqui. Como si fuera poco, en el vecino Irán, país con grandes vínculos con la mayoría islámica shiita de Irak, ganó las elecciones el candidato con discurso más antiyanqui, Mahmoud Ahmadinejad, quien afirmó que cada voto por él era una bala en el corazón de Estados Unidos.

La derrota de Estados Unidos en Irak es una posibilidad cierta. Y si se produce será un triunfo inmenso para todos los trabajadores y pueblos oprimidos. Para lograr eso es fundamental que el pueblo yanqui se movilice exigiendo que vuelvan las tropas, como lo hizo con Vietnam, y extender en todo el mundo el movimiento de solidaridad con la resistencia irakí.


@ 2004 - Uit-Ci.org - Webmaster