El 27 de julio en Varsovia, la capital
de Polonia, se realizó una masiva manifestación
de 10.000 mineros que se enfrentó
con la Policía frente al Parlamento
y terminó con 37 policías y 7 mineros
heridos.
La política de atacar los derechos
sociales de los trabajadores adelantada
por los gobiernos de Europa Central
ya es una norma. Los trabajadores
del ex “campo socialista” comprenden
cada vez más que el “feliz futuro capitalista”
prometido por los neoliberales
es un engaño, y la desilusión con el
capitalismo los lleva a luchar cada vez
con más fuerza por sus derechos.
En la mañana del 27 de julio cerca
de 10.000 mineros de distintas regiones
del país llegaron a Varsovia en autobuses
con banderas de “Solidaridad”,
la legendaria organización fundada
hace 25 años que lideró la triunfante
lucha contra la dictadura del partido
único. (ver nota).
La principal exigencia de los mineros
era mantener la conquista de jubilarse
a los 25 años de trabajo. Al dirigirse
hacia el Parlamento, las columnas
hicieron retroceder varios cordones
policiales y al llegar organizaron una manifestación en la que participaron
miles de personas. La policía intentó
desbandar a los mineros pero encontró
una fuerte resistencia y retrocedió.
Luego apeló a carros tanque y de gases
lacrimógenos, pero se produjo un
enfrentamiento masivo. Los mineros
fueron apoyados por habitantes de Varsovia
y obreros de distintas empresas
y obligaron a la policía a retroceder.
Un grupo de diputados salió al encuentro
de los mineros y les prometió
defender su jubilación, tras de lo cual
los mineros volvieron a sus casas.
Esta lucha de los trabajadores de
Europa del Este contra los planes neoliberales
es un ejemplo de nuestros tiempos. Todos recordamos que “Solidaridad”
adelantó una valiente lucha
contra los regímenes stalinistas de Gierek
y de Jaruzelsky. ¿Quién iba a imaginar
entonces que luego de la derrota
del stalinismo, el siguiente enemigo iba
a ser el imperialismo norteamericano y
el gobierno cómplice de Alexsander
Kwasniewski, que no por casualidad
es un ex comunista? La lucha por los
derechos sociales y económicos adquiere
cada vez más fuerza en todo el
espacio post soviético. Los bloqueos
de rutas en Rusia, los acontecimientos
en Ucrania, Bielorrusia, Kazajstán, Kirguisia,
Uzbekistán y en las naciones
del Báltico así lo demuestran.
Hace 25 años nacía "Solidaridad"
El 14 de agosto de 1980 los trabajadores
de los astilleros Lenin
en Gdansk salieron a la huelga para
protestar por el despido de la trabajadora
Anna Walentinowicz. En
Polonia, como en todo el Este de
Europa, había una dictadura encabezada
por el Partido Comunista
POUP) satélite del régimen totalitario
de la Unión Soviética.
16000 obreros garantizaron su
inmediata reincorporación y continuaron
la lucha hasta que a fines
de ese mes el gobierno tuvo que
reconocer, por primera vez en todo
el Este europeo, el derecho a constituir
sindicatos independientes.
Los obreros polacos, que nunca
se resignaron a aceptar la bota
soviética, habían librado luchas
muy importantes desde 1956 y
fueron los primeros conquistar el
instrumento con el cual iban a poner fin a las dictaduras comunistas:
su organización independiente.
Fue así como en septiembre
de 1980 nació Solidaridad, dirigido
por Lech Walesa.
Solidaridad se convirtió en
algo más que un sindicato: fue la
organización que los trabajadores
y el pueblo polaco utilizaron para
derrotar al dictador Jaruzelski en
1989 y sacarse de encima la dominación
soviética. Ese inmenso triunfo
fue el puntapie inicial a la gran
revolución que se extendió como
reguero de pólvora hasta Siberia derribando
el Muro de Berlín, terminando
con todos los regímenes comunistas
totalitarios y con la URSS,
que se disolvió.
Quince años después de haber
saboreado la amarga medicina capitalista,
los mineros vuelven al ruedo
con las banderas de Solidaridad.