MANIFIESTO
Basta de injerencia imperialista en
Bolivia
Por la segunda y definitiva Independencia de nuestros pueblos
Fuera yanquis de Latinoamérica
En una descarada demostración de injerencia sobre la vida política
de Bolivia, el embajador de los Esta-dos Unidos en La Paz, Manuel Rocha,
demandó del pueblo no apoyar en las elecciones presidenciales
la candidatura del dirigente campesino cocalero del Movimiento al Socialismo,
Evo Morales. Bajo el chantaje de suspender la ayuda del gobierno de
su país a Bolivia, incitó al pueblo a no votar por Evo
Morales, quien se ha distinguido en los últimos tiempos por oponerse
férreamente al plan de erradicación del cultivo de la
hoja de coca, que violenta los derechos y tradiciones de las comunidades
indígenas y campesinas de ese país.
Afortunadamente, el pueblo boliviano, en clara señal de repudio
a la injerencia yanqui apoyó masiva-mente la candidatura del
MAS, al punto que lo llevó a ocupar la segunda posición
en las elecciones y estar disputándose con el candidato patronal
del MNR, Gonzalo Sánchez de Lozada, la presidencia de la Repú-blica.
Se puso de manifiesto que la población no está dispuesta
a recibir órdenes imperiales, por muy pode-rosas que ellas parezcan.
Esta demostración de soberanía del pueblo boliviano se
suma a las innumerables acciones anti-imperialistas que se suceden en
toda Latinoamérica. En diciembre fueron los argentinos quienes
desarro-llaron una poderosa revolución para herir de muerte al
modelo económico impuesto por el imperialismo, las multinacionales
y el FMI. En abril, luego de un golpe militar, el pueblo venezolano
se levantó para de-rrotar a los golpistas y sus asesores norteamericanos
que soñaban con derrocar a Chávez y hacer retroceder al
pueblo venezolano a las épocas de sumisión que existió
bajo los gobiernos de Acción Democrática y Co-pei. Los
pobladores del sur del Perú y ahora casi toda la población,
le dicen no al gobierno de Toledo que hace un año prometió
no aplicar las recetas fondomonetaristas y hoy es uno de los presidentes
más aventa-jados en la aplicación de los planes de privatización
y ajuste, ordenados por los organismos financieros internacionales.
O en Brasil, donde el pueblo se inclina mayoritariamente a votar por
Lula, candidato del PT, en clara demostración de rechazo a las
políticas de hambre y desocupación que vienen imponiendo
los gobiernos patronales en ese país. Así, podríamos
seguir enumerando decenas de casos, porque la lista es larga, de las
grandes acciones de soberanía que se desarrollan en nuestros
países y de los vientos de inde-pendencia que surcan a los países
latinoamericanos.
No puede ser de otra manera. Existe en nuestros pueblos la plena conciencia
que el proyecto de integra-ción económica, ALCA, favorece
a las multinacionales, en detrimento de la educación, la salud,
el empleo y la biodiversidad de nuestros pueblos. Para muchos, es cada
vez más claro, que el Plan Colombia pretende cortar los vasos
comunicantes de la rebelión que hoy se extiende por los países
bolivarianos, apoyar al antidemocrático y asesino régimen
colombiano, e infringir una derrota a los luchadores obreros, populares
y las organizaciones insurgentes. Para nadie es un secreto que detrás
de las acciones golpistas en Venezue-la estuvo la mano criminal del
gobierno de los Estados Unidos. Todos saben que el FMI y la Casa Blanca
quieren en Buenos Aires, a un presidente con un perfil de entrega. Y
bien es sabido que el gobierno de George Bush, no escatima esfuerzos
para estrangular al pueblo cubano y las grandes conquistas obtenidas
con la revolución.
Las grandes acciones anti-imperialistas que hoy se suceden en Latinoamérica,
son la justificada respues-ta de nuestros pueblos a tanta ignominia
colonialista que hoy desarrolla el gobierno norteamericano. Por eso
nuestros pueblos se levantan y dicen basta. En Latinoamérica
no hay lugar para el ALCA, el Plan Co-lombia, las bases militares de
Manta y Vieques, para el bloqueo a Cuba, ni presidentes "sugeridos"
por Estados Unidos, ni mucho menos gobiernos sumisos a los designios
imperialistas. No es casual que Fox, Duhalde, Pastrana, Toledo, Batlle,
Cardoso y tantos otros presidentes lamebotas y corruptos, sean el blanco
de la lucha de los trabajadores, campesinos, indígenas y estudiantes
de sus países.
Hay que mantenerse de pie exigiendo el rechazo a la intromisión
yanqui en Bolivia y repudiando a to-dos los partidos patronales que
se arrodillan ante el imperialismo. Es preciso demandar del Parlamento
boliviano el reconocimiento como presidente de la república al
dirigente del MAS de Evo Morales. Lograr-lo se constituiría en
un importante triunfo no sólo sobre los candidatos que defienden
el modelo neoliberal en Bolivia, sino también una cachetada a
la injerencia norteamericana.
Pero hay que ir más allá. Invitamos a las centrales obreras,
a las organizaciones indígenas, campesinas y estudiantiles, a
las personalidades democráticas, a los gobiernos de Castro, Chávez,
a los dirigentes del MAS de Bolivia, a las organizaciones revolucionarias
y populares y a todos aquellos que se reivindiquen consecuentemente
anti-imperialistas, a impulsar un gran movimiento continental contra
la injerencia e intervención yanqui. Un movimiento que luche
por nuestra segunda y definitiva independencia, esta vez de los Estados
Unidos. Que haga suyo un programa que exija la ruptura de todos los
pactos económicos, políticos y militares que nos atan
al imperialismo; por un gran frente de países que llamen a no
pagar la deuda externa; que rechace el ALCA, el Plan Colombia y la Iniciativa
Andina. Que exprese la solidaridad con todos los pueblos del mundo que
luchen por su soberanía e independencia.
Para el impulso y desarrollo de estas tareas, la Unidad Internacional
de los Trabajadores, se coloca a to-tal disposición e invita
a participar activamente al resto de organizaciones revolucionarias
y de izquierda. No hay tarea más urgente en nuestro continente,
que luchar por derrotar al imperialismo y lograr nuestra plena independencia.
Abajo la injerencia yanqui en Bolivia y América
Latina
Abajo el modelo económico del FMI y las multinacionales
No al Plan Colombia y el ALCA
Por la Segunda y Definitiva Independencia de los países latinoamericanos
25 de julio de 2002 Secretariado Internacional
de la UIT-CI