Abajo el paro golpista proyanqui
Fuera César Gaviria de Venezuela
Desde el pasado 2 de diciembre, nuevamente los empresarios, la burocracia
sindical de la CTV y los medios de comunicación emprendieron
un paro patronal con el claro propósito de lograr la convocatoria
del referéndum para el 2 de febrero y la salida de Hugo Chávez
de la Presidencia de la República. El mismo propósito
que los animó en abril, vuelve a unificarlos para intentar derrotar
a los trabajadores y el pueblo y echar atrás las conquistas democráticas
obtenidas en el proceso revolucionario en curso.
Este lockout patronal, al igual que el del 9 de abril, no logró
ganar la adhesión consciente de los trabajadores y la mayoría
de la población. Sin embargo, hoy llega a su noveno día,
gracias al boicot petrolero que la plana ejecutiva de la empresa adelanta
desde PDVSA. Aprovechándose del control que tiene sobre la más
importante empresa del país, ha paralizado la producción
y distribución del combustible, que sumado al apoyo de varias
distribuidoras en las principales ciudades, dificulta las condiciones
del tránsito de vehículos y la movilidad de las personas
hacia sus centros de trabajo. Y para aparentar que el paro es exitoso,
no han dudado en secuestrar embarcaciones cargadas de petróleo
destinado a la exportación, sabotear servicios estratégicos
como el metro de Caracas o cerrar definitivamente el servicio bancario.
Estas acciones desestabilizantes se han desarrollado aprovechando la
presencia del Secretario General de la O.E.A., César Gaviria,
quien como era de esperarse, ha terminado sumándose a la presión
y pretende imponer una negociación en la que el gobierno acepte
la agenda electoral propuesta por los golpistas. El imperialismo norteamericano,
bajo la modalidad de los diálogos y la concertación quiere
torcerle el brazo a la revolución, logrando por esta vía
lo que no alcanzó con el golpe contrarrevolucionario del 11 de
abril. Esta ofensiva de la burguesía opositora y el imperialismo
se explica por la impunidad de que gozan los golpistas por sus acciones
criminales del 9 al 13 de abril y por las continuas concesiones que
el gobierno de Chávez les ha brindado, dándoles la oportunidad
a que se reorganicen e intenten un nuevo desafío al conjunto
de la población trabajadora.
La poderosa movilización del sábado 7 de diciembre en
Caracas, en la que participaron dos millones de venezolanos, muestra
que los trabajadores y el pueblo está dispuesto a defender sus
conquistas. Las acciones del lunes 9 de diciembre encaminadas a detener
el boicot petrolero en los principales centros de producción
y las concentraciones frente a los medios de comunicación al
servicio de los golpistas para desactivar la máquina infernal
de desinformación y violencia, son indicativas de hacia dónde
deben dirigirse las acciones durante estas horas para desarmar y derrotar
este lockout patronal.
No hay marcha atrás. La consigna central es ganar la calle y
lograr mediante la movilización el control absoluto de PDVSA,
de los medios de comunicación al servicio del golpismo y concretar
la iniciativa de las organizaciones sindicales de ocupar y poner bajo
control de sus trabajadores todas aquellas empresas que han cerrado
sus puertas y apoyan el paro patronal. Es esta política de lucha
y movilización la que permitirá el triunfo. De seguir
la senda de la negociación y las concesiones al golpismo, en
las que insiste el gobierno, se asegura la derrota.
Es urgente que los trabajadores del sector petrolero se movilicen y
ocupen los pozos petroleros, los centros de refinamiento, las operaciones
de distribución nacional e internacional y los edificios donde
funciona la administración de PDVSA. Que la Fuerza Bolivariana
de los Trabajadores -FBT-, oriente a todos los sindicatos, discutiendo
y diseñando el plan de ocupación de empresas y la toma
de las edificaciones donde funcionan los burócratas sindicales
de la CTV que no representan a nadie y sirven a los empresarios. Que
los Círculos Bolivarianos y las Asambleas Populares desde los
barrios, mantengan su accionar garantizando el libre tránsito
por las más importantes autopistas del país y aseguren
el control y distribución de combustible de todas las estaciones
de servicio de las capitales de los estados.
Los activistas y luchadores de la Universidad Central de Venezuela,
junto con los estudiantes secundarios y demás liceos del país,
deben garantizar la apertura de los centros educativos, realizando asambleas
democráticas y adoptando planes de acción para contener
a las bandas fascistas que operan desde algunos centros universitarios
con la complicidad de sus rectores.
Fuera de Venezuela César Gaviria, emisario del imperialismo norteamericano
y los gobiernos cipayos de América Latina. Esta es una exigencia
central en los actuales momentos. Bajo su cobertura, los golpistas atropellan
a la población, desarrollan shows mediáticos, garantizan
la impunidad y usufructúan el más importante patrimonio
natural de todo el pueblo venezolano como lo es el petróleo.
Gaviria condena las concentraciones frente a los medios de comunicación
golpista pero no dice nada de la ocupación de la Plaza Altamira,
de las amenazas contra el canal de televisión oficial y aplaude
el cierre de empresas y del sistema bancario. Gaviria es un agente del
imperialismo y los golpistas venezolanos. No puede haber ningún
diálogo ni concertación, la revolución no se negocia.
Es preciso que los trabajadores organizados en la FBT, los círculos
bolivarianos, las asambleas populares revolucionarias, el movimiento
estudiantil, los pobres sin tierra en el campo, los medios alternativos
de comunicación y todos los luchadores que defienden el proceso
revolucionario confluyan en un gran Encuentro Nacional de Emergencia,
al que también puedan enviar delegados los soldados de las Fuerzas
Armadas Nacionales y los policías que no están comprometidos
con el golpismo, para que de manera democrática y unitaria discutan
los próximos pasos a seguir y definir el plan nacional de lucha
contra los golpistas, el imperialismo y sus acciones fascistas.
No pasarán, debe ser el grito de millones de venezolanos que
estén dispuestos a ofrendar sus vidas, como lo hicieron el 13
de abril, con tal de no permitir que los corruptos partidos de la burguesía,
la burocracia sindical de la CTV y las cámaras empresariales
vuelvan a colocar al país bajo la subordinación absoluta
frente al gobierno de los Estados Unidos y los planes de hambre y miseria
diseñados por el FMI y el Banco Mundial.
La Unidad Internacional de los Trabajadores - Cuarta Internacional,
UIT-CI, saluda y apoya la decisión revolucionaria del pueblo
venezolano e invita a los demócratas, activistas de los movimientos
anti-globalización, a los partidos de izquierda, y a los revolucionarios
de todo el mundo, para que desarrollemos una campaña internacional
de denuncia contra las intenciones del imperialismo y los golpistas
y para que enviemos pronunciamientos de apoyo, expresando la voz de
aliento a todos los trabajadores y el pueblo venezolano.
¡No al paro patronal proyanqui!
¡Movilización, ocupación y control de PDVSA, medios
de comunicación y empresas de golpistas!
¡Por un Encuentro Nacional de Emergencia de trabajadores, círculos
bolivarianos y sectores populares!
¡Autodefensa obrera y popular para enfrentar las bandas fascistas!
¡La Revolución no se negocia...Fuera Gaviria, la OEA, el
PNUD y la Fundación Carter de Venezuela!
¡Romper ya con el FMI, no pagar la deuda externa y oponerse el
ALCA!
Secretariado Internacional
Unidad Internacional de los Trabajadores - Cuarta Internacional
Buenos Aires, diciembre 10 de 2002