Venezuela: Tras las elecciones, en el 2014 las razones para movilizarnos seguirán vigentes

DONDE ENCONTRARNOS - VENEZUELA
Modificar el tamaño de letra:

Por:  Prensa PSL El gobierno y la MUD se proclaman triunfadores en la contienda electoral municipal, no obstante para los trabajadores el 2014 la crisis económica y social continuará y las razones para movilizarnos seguirán vigentes. Ante ello el PSL plantea la necesidad de que los trabajadores y el pueblo en un Encuentro Nacional Sindical y Popular acuerden acciones conjuntas para impulsar un plan económico y social de emergencia para enfrentar la crisis. Vistos los resultados de las elecciones municipales del pasado 8 de diciembre, podemos constatar que el PSUV y sus aliados ganaron 242 alcaldías, y un total de 5.277.491 votos. Por su parte, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) alcanzó 75 alcaldías, con 4.423.897 votos. El gobierno gana el voto nacional y retiene la mayoría de las alcaldías, sin embargo, la MUD gana en capitales muy importantes, tales como Gran Caracas, Maracaibo, Valencia, Barquisimeto, Maturín, San Cristóbal, Mérida, Valera, la principal ciudad del estado Trujillo, donde el chavismo solía triunfar con amplio margen; La Asunción (Margarita), y la emblemática Barinas. Es decir triunfan en las 4 ciudades más grandes del país, en las dos principales ciudades de los Andes, y recuperan Valencia y Maturín. El otro dato importante es que el chavismo pierde unas 23 alcaldías, es decir baja de 265 que tenía a 242, mientras que la MUD aumenta de 51 a 75 alcaldías. Pero la MUD apostaba a ganar el total de votos nacionales, presentando estas elecciones como un plebiscito contra Maduro, y no lo consiguió. En ese sentido, la MUD retrocede en votación nacional con respecto a abril y fracasa en su objetivo político. Una parte de los trabajadores y sectores de clase media pobre votan por los candidatos de la MUD como la alternativa que ven equivocadamente para castigar al gobierno electoralmente. No obstante, la MUD es una alianza de derecha proimperialista, que ya gobernó al país en beneficio de empresarios y transnacionales, y que regenta de espaldas al pueblo numerosas alcaldías y gobernaciones. Esto es lo que explica que importantes sectores de los trabajadores y el pueblo, siga votando por el Psuv, a pesar de su descontento con el gobierno de Maduro. El espejismo de las medidas económicas se disipa El gobierno logró eludir una derrota política gracias a las medidas contra el comercio, con una población agobiada por los elevados precios de los productos y la especulación de empresarios y comerciantes. No obstante, estas medidas no van al fondo del problema, y no afectan las causas que originan la inflación y la escasez. Están muy lejos de un real control de precios sostenible en el tiempo, o de abordar las causas estructurales de la actual crisis, vinculada al carácter dependiente y semicolonial de nuestro país, que sólo exporta materias primas mientras que importa todo lo demás, y emplea la renta petrolera para subsidiar a la banca y al comercio importador. Las transnacionales y capitalistas siguen dominando el comercio y la importación, la banca se gana todos los millones del mundo, y es el sector que más crece, al igual que el de las telecomunicaciones, y la inflación rondará el 50% este año. Ante la crisis, nuestra organización planteó la necesidad de nacionalizar la industria petrolera y la banca; además de ello planteamos que dado que el sector privado apenas aporta el 2% de las exportaciones, la monopolización del comercio exterior sería una medida cuya inmediata aplicación permitiría parar el desangre de divisas que representa el modelo cambiario del actual gobierno. Ya el gobierno anuncia el aumento de la gasolina, y un supuesto debate restringido al monto del aumento, pero no dice nada sobre la entrega de nuestro petróleo a las transnacionales, sobre el hecho de tener el Impuesto Sobre la Renta más bajo del continente, o sobre las exenciones de impuestos a las transnacionales por la vía de los tratados contra la doble tributación. Y por supuesto, no somete a debate el tema de las empresas mixtas. Incluso, ya se habla de una nueva devaluación en el primer trimestre del año y el posible aumento de las tarifas de servicios públicos, como la electricidad. Todas estas medidas no hacen otra cosa que intentar mantener a flote la economía capitalista venezolana. Mientras que las medidas efectistas contra Daka y otros comercios han pasado a un segundo plano, lo que se avecina es un conjunto de medidas de ajuste que destruirán los míseros ingresos de los trabajadores y el pueblo pobre. La MUD por su parte, está de acuerdo con estas medidas de ajuste contra el pueblo. Los trabajadores y el pueblo siguen enfrentando el intento del gobierno de descargar la crisis sobre sus hombros, un ejemplo de ello son los trabajadores de Sidor, que llevan más de un mes en huelga. O los trabajadores de 17 empresas públicas y privadas en el estado Carabobo que se encuentran en conflicto por sus derechos, y así en distintas regiones del país. Hay que construir una alternativa verdaderamente socialista revolucionaria Aunque con resultados aún modestos, el Partido Socialismo y Libertad (PSL) viene creciendo en todo el país, y esto se reflejó en nuestra participación con candidatos en más de 50 municipios, aumentando significativamente nuestra votación nacional a más 20 mil votos, un incremento significativo si se compara con nuestras participaciones anteriores. Todo esto con campañas autogestionadas, con muy poca exposición mediática, enfrentando el antidemocrático sistema electoral venezolano que no proporciona minutos gratuitos en los medios ni realiza debates públicos, y desafiando la enorme polarización. No obstante, participamos en una alianza con otros partidos de izquierda que rompieron localmente con el Psuv, la cual logró ganar una alcaldía y dos concejales, en Tocopero, estado Falcón. Y en alianza con sectores de izquierda locales, obtuvimos resultados positivos en otros municipios. En Urachiche, municipio de Yaracuy, la alianza en la que participamos quedó segunda, obteniendo el PSL el 8,44% de la votación. En Yaritagua, estado Yaracuy, obtuvimos el 13,6% de los votos. En la importante ciudad obrera petrolera de Cabimas, el PSL logró casi el 2% de la votación, quedando tercero. En el 2014 las razones para protestar y movilizarnos seguirán vigente, esto plantea que la perspectiva más probable es que continúe la crisis del gobierno de Maduro y el PSUV, así como la ruptura de los trabajadores y sectores populares con dicho partido. Pero para que esa ruptura tenga un sentido transformador, no puede llevar agua al molino de la derecha opositora. En tal sentido nuestro partido propone que es necesario levantar un Plan Económico y Social de Emergencia para enfrentar la crisis, que sea discutido en un Encuentro Nacional Sindical y Popular. Llamamos a los trabajadores, a los estudiantes, a los campesinos y profesionales a levantar juntos una opción de izquierda, para luchar, entre otras medidas, por nacionalizar el 100% de la industria petrolera, terminando con las empresas mixtas al servicio del saqueo de las transnacionales y sus socios “boliburgueses”, y lograr que la inmensa riqueza nacional sirva para apuntalar la construcción de un modelo económico alternativo, justo e igualitario, que garantice salarios dignos, trabajo, educación, salud y vivienda para todos.Por Prensa PSL

El gobierno y la MUD se proclaman triunfadores en la contienda electoral municipal, no obstante para los trabajadores el 2014 la crisis económica y social continuará y las razones para movilizarnos seguirán vigentes. Ante ello el PSL plantea la necesidad de que los trabajadores y el pueblo en un Encuentro Nacional Sindical y Popular acuerden acciones conjuntas para impulsar un plan económico y social de emergencia para enfrentar la crisis.

Vistos los resultados de las elecciones municipales del pasado 8 de diciembre, podemos constatar que el PSUV y sus aliados ganaron 242 alcaldías, y un total de 5.277.491 votos. Por su parte, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) alcanzó 75 alcaldías, con 4.423.897 votos. El gobierno gana el voto nacional y retiene la mayoría de las alcaldías, sin embargo, la MUD gana en capitales muy importantes, tales como Gran Caracas, Maracaibo, Valencia, Barquisimeto, Maturín, San Cristóbal, Mérida, Valera, la principal ciudad del estado Trujillo, donde el chavismo solía triunfar con amplio margen; La Asunción (Margarita), y la emblemática Barinas. Es decir triunfan en las 4 ciudades más grandes del país, en las dos principales ciudades de los Andes, y recuperan Valencia y Maturín.

El otro dato importante es que el chavismo pierde unas 23 alcaldías, es decir baja de 265 que tenía a 242, mientras que la MUD aumenta de 51 a 75 alcaldías. Pero la MUD apostaba a ganar el total de votos nacionales, presentando estas elecciones como un plebiscito contra Maduro, y no lo consiguió. En ese sentido, la MUD retrocede en votación nacional con respecto a abril y fracasa en su objetivo político.

Una parte de los trabajadores y sectores de clase media pobre votan por los candidatos de la MUD como la alternativa que ven equivocadamente para castigar al gobierno electoralmente. No obstante, la MUD es una alianza de derecha proimperialista, que ya gobernó al país en beneficio de empresarios y transnacionales, y que regenta de espaldas al pueblo numerosas alcaldías y gobernaciones. Esto es lo que explica que importantes sectores de los trabajadores y el pueblo, siga votando por el Psuv, a pesar de su descontento con el gobierno de Maduro.

El espejismo de las medidas económicas se disipa

El gobierno logró eludir una derrota política gracias a las medidas contra el comercio, con una población agobiada por los elevados precios de los productos y la especulación de empresarios y comerciantes. No obstante, estas medidas no van al fondo del problema, y no afectan las causas que originan la inflación y la escasez. Están muy lejos de un real control de precios sostenible en el tiempo, o de abordar las causas estructurales de la actual crisis, vinculada al carácter dependiente y semicolonial de nuestro país, que sólo exporta materias primas mientras que importa todo lo demás, y emplea la renta petrolera para subsidiar a la banca y al comercio importador. Las transnacionales y capitalistas siguen dominando el comercio y la importación, la banca se gana todos los millones del mundo, y es el sector que más crece, al igual que el de las telecomunicaciones, y la inflación rondará el 50% este año. Ante la crisis, nuestra organización planteó la necesidad de nacionalizar la industria petrolera y la banca; además de ello planteamos que dado que el sector privado apenas aporta el 2% de las exportaciones, la monopolización del comercio exterior sería una medida cuya inmediata aplicación permitiría parar el desangre de divisas que representa el modelo cambiario del actual gobierno.

Ya el gobierno anuncia el aumento de la gasolina, y un supuesto debate restringido al monto del aumento, pero no dice nada sobre la entrega de nuestro petróleo a las transnacionales, sobre el hecho de tener el Impuesto Sobre la Renta más bajo del continente, o sobre las exenciones de impuestos a las transnacionales por la vía de los tratados contra la doble tributación. Y por supuesto, no somete a debate el tema de las empresas mixtas. Incluso, ya se habla de una nueva devaluación en el primer trimestre del año y el posible aumento de las tarifas de servicios públicos, como la electricidad. Todas estas medidas no hacen otra cosa que intentar mantener a flote la economía capitalista venezolana. Mientras que las medidas efectistas contra Daka y otros comercios han pasado a un segundo plano, lo que se avecina es un conjunto de medidas de ajuste que destruirán los míseros ingresos de los trabajadores y el pueblo pobre. La MUD por su parte, está de acuerdo con estas medidas de ajuste contra el pueblo.

Los trabajadores y el pueblo siguen enfrentando el intento del gobierno de descargar la crisis sobre sus hombros, un ejemplo de ello son los trabajadores de Sidor, que llevan más de un mes en huelga. O los trabajadores de 17 empresas públicas y privadas en el estado Carabobo que se encuentran en conflicto por sus derechos, y así en distintas regiones del país.

Hay que construir una alternativa verdaderamente socialista revolucionaria

Aunque con resultados aún modestos, el Partido Socialismo y Libertad (PSL) viene creciendo en todo el país, y esto se reflejó en nuestra participación con candidatos en más de 50 municipios, aumentando significativamente nuestra votación nacional a más 20 mil votos, un incremento significativo si se compara con nuestras participaciones anteriores. Todo esto con campañas autogestionadas, con muy poca exposición mediática, enfrentando el antidemocrático sistema electoral venezolano que no proporciona minutos gratuitos en los medios ni realiza debates públicos, y desafiando la enorme polarización. No obstante, participamos en una alianza con otros partidos de izquierda que rompieron localmente con el Psuv, la cual logró ganar una alcaldía y dos concejales, en Tocopero, estado Falcón. Y en alianza con sectores de izquierda locales, obtuvimos resultados positivos en otros municipios. En Urachiche, municipio de Yaracuy, la alianza en la que participamos quedó segunda, obteniendo el PSL el 8,44% de la votación. En Yaritagua, estado Yaracuy, obtuvimos el 13,6% de los votos. En la importante ciudad obrera petrolera de Cabimas, el PSL logró casi el 2% de la votación, quedando tercero.

En el 2014 las razones para protestar y movilizarnos seguirán vigente, esto plantea que la perspectiva más probable es que continúe la crisis del gobierno de Maduro y el PSUV, así como la ruptura de los trabajadores y sectores populares con dicho partido. Pero para que esa ruptura tenga un sentido transformador, no puede llevar agua al molino de la derecha opositora. En tal sentido nuestro partido propone que es necesario levantar un Plan Económico y Social de Emergencia para enfrentar la crisis, que sea discutido en un Encuentro Nacional Sindical y Popular.

Llamamos a los trabajadores, a los estudiantes, a los campesinos y profesionales a levantar juntos una opción de izquierda, para luchar, entre otras medidas, por nacionalizar el 100% de la industria petrolera, terminando con las empresas mixtas al servicio del saqueo de las transnacionales y sus socios "boliburgueses", y lograr que la inmensa riqueza nacional sirva para apuntalar la construcción de un modelo económico alternativo, justo e igualitario, que garantice salarios dignos, trabajo, educación, salud y vivienda para todos.