Carta Abierta: El mundo debe actuar en Siria ahora

NOTICIAS Y DOCUMENTOS - NOTICIAS INTERNACIONALES
Modificar el tamaño de letra:

27 de Febrero de 2018

Siria guardia civil rescate niñoLa Organización de Naciones Unidas dice que se ha quedado sin palabras en relación con Siria, pero nosotros, los abajo firmantes, todavía tenemos algunas para los gobiernos, legisladores, electorados y líderes de opinión de las potencias de las que depende hasta ahora el orden legal internacional.

El mundo es un espectador de la carnicería que devastó la vida de los sirios. Todo sucedió a la vista de una audiencia global que ve todo, pero se niega a actuar.

A través de la obstrucción rusa y de la irresolución occidental, el Consejo de Seguridad de la ONU no logró proteger a los sirios. En la medida en que pudo aprobar resoluciones, resultaron ineficaces. Todo lo que hicieron fue proporcionar una hoja de parra a una institución que parece moribunda. Quizás consciente de la mancha que esto podría dejar en su legado, la ONU dejó incluso de contar los muertos en Siria. Después de siete años, estas naciones parecen estar unidas solo por su apatía.

Sería redundante enumerar la naturaleza y la magnitud de todos los crímenes que el régimen de Assad cometió contra los sirios, ayudado por milicias locales y extranjeras, la estratégica ayuda financiera iraní, el poderío aéreo y los mercenarios de Rusia, y la indiferencia internacional. El mundo que miró y apartó sus ojos, lo habilitó pasivamente.

Los sirios fueron asesinados a tiros a plena luz del día por protestar contra la injusticia. Fueron encarcelados, torturados y ejecutados. Atacados y bombardeados. Asediados, violados y humillados. Fueron gaseados. Desplazados y saqueados.

Quienes tienen el poder de actuar fueron generosos con expresiones de simpatía, pero no ofrecieron nada más allá del deseo de que esta guerra contra civiles -que grotescamente llaman una "guerra civil" - terminara. Piden a "todas las partes" que muestren moderación, aunque una de las partes tenga el verdadero monopolio de la violencia; animan a todas las partes a negociar, a pesar de que la oposición no tiene ninguna influencia. Dicen que "no hay una solución militar", por más que el régimen no ha dado indicios de que crea en una solución de otro tipo. Mientras tanto, las súplicas de las agencias de ayuda y los sirios en peligro caen en oídos sordos.

Los refugiados -los únicos sirios que recibieron alguna ayuda- fueron testigos de la despolitización de su situación, aislada del terror que los forzó a huir.

Hoy, mientras Idlib y Afrin arden, lo inevitable tiene lugar en Ghouta, el enorme campo de concentración al aire libre que está a punto de entrar en su quinto año bajo asedio. Lo que sucede a continuación es predecible porque la misma fórmula se ha aplicado repetidamente en los últimos siete años. Después de retener a una población civil como rehén, bloqueando alimentos, medicinas y ayuda de cualquier tipo, el régimen bombardea implacablemente el área, en particular sus instalaciones médicas, hasta que se rinde. Aquellos que sobreviven son obligados a abandonar sus hogares, que luego son expropiados para la ingeniería demográfica con el objetivo de crear geografías políticamente homogéneas.

Aunque ya no hay ilusiones sobre el papel del Consejo de Seguridad, todos los estados miembros han adoptado y se han comprometido a defender la doctrina de la responsabilidad de proteger (R2P) conforme a la Oficina de las Naciones Unidas para la Prevención del Genocidio. La destrucción de Siria fue prevenible, y ahora solo puede finalizar por acción de los miembros electos y designados de los organismos democráticos si cumplen con sus obligaciones en relación con la R2P de proteger a la población en peligro de Siria de los crímenes de guerra, la limpieza étnica y lo que los investigadores de crímenes de guerra de la ONU han etiquetado como el "crimen de exterminio".

Cadáveres de civiles tras los bombardeos SiriaPara que la agonía del pueblo de Siria llegue a su fin, esto debe ser detenido por la fuerza. Los perpetradores de estos colosales crímenes de lesa humanidad deben ser detenidos, de una vez por todas. Hay innumerables razones geopolíticas por las cuales esto es un imperativo, pero ninguno tan inmediato e importante como la santidad de la vida y el ejercicio de la libertad. La inacción reduciría estos principios al estado de tópicos desprovistos de todo significado. Para su desgracia, los sirios se atrevieron a creer en estos principios; se atrevieron a creer que, si bien su lucha por dignidad era solo suya, no serían abandonados a semejante destino en el siglo XXI.

Hoy, apelando una vez más a la ética y a los códigos de conducta moral sobre los que se construyen la democracia y el derecho internacional, les pedimos que actúen ahora para detener el genocidio sirio: exigir un alto el fuego inmediato, el levantamiento inmediato de todos los sitios, el acceso inmediato para las agencias de ayuda, la liberación de detenidos políticos y la protección inmediata de todas las vidas sirias.

Las afiliaciones, cuando fueren dadas, son solo con fines de identificación:

Yassin al-Haj Saleh, escritor, Berlín

Robin Yassin-Kassab, escritor, Escocia

Rime Allaf, escritor e investigador

Mohammad Al Attar, dramaturgo, Berlín

Michel Kilo, escritor y político, París

Moncef Marzouki, ex presidente de Tunisia

Burhan Ghalioun, académico y político, París

Karam Nachar, escritor y académico, Estambul

Mohammad Ali Atassi, periodista y cineasta, Beirut

Ossama Mohammed, cineasta, París

Yasmin Fedda, cineasta, Reino Unido

Fadel Abdul Ghany, presidente de la Red Siria de Derechos Humanos

Nisrin Al-Zahre, Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, París

Nadia Aissaoui, sociólogo, París

Leila Nachawati Rego, escritora, Estado español

Yasser Munif, Colegio Emerson

Mohammed Hanif, escritor y periodista

Mutaz Al-Khatib, escritor, Siria

Hala Mohammad, poeta, Siria

Samih Choukaer, músico, París

Abdul Wahab Badrakhan, periodista, Reino Unido

Ammar Abdulhamid, escritor y activista

Fares Helou, actor, París

Assem Al Basha, escultor, Estado español

Ibrahim Al-Jabeen, Alemania

Marie-Thérèse Kiriaky, activista social

Profesor, Martti Koskenniemi, Universidad de Helsinki

Profesor Gilbert Achcar, SOAS

Profesor Nader Hashemi, Universidad de Denver

Profesor François Burgat, Instituto de Investigaciones y Estudios sobre el Mundo Árabe y Musulmán (IREMAM)

Profesor Fawaz A. Gerges, Escuela de Economía de Londres

Profesor Joseph Bahout, Carnegie Endowment for International Peace

Profesor Michael Nagler, UC Berkeley

Profesor Wendy Pearlman, Universidad Northwestern

Profesor Steven Heydemann, Smith College

Profesor Joseph E. Schwartzberg, University of Minnesota

Profesor Murhaf Jouejati, National Defense University

Profesor Lars Chittka, Universidad Queen Mary, Londres

Profesor Amr Al-Azm, Universidad Estatal de Shawnee

Profesor Ghassan Hage, Universidad de Melbourne

Profesor Ahmad Barqawi, sirio-palestino

Profesor Jamie Mayerfeld, Universidad de Washington

Profesor Stephen Zunes, Universidad de San Francisco

Profesor Anna Kathrin Bleuler, Universidad de Salzburg

Profesor Carola Lentz, Universidad de Mainz

Profesor Love Ekenberg, UNESCO, Universidad de Stockholm, Suecia

Profesor Annie Sparrow, Escuela de Medicina Icahn, Mount Sinai

Profesor James Simpson, Universidad de Harvard

Profesor Ziad Majed, político, París

Haid Haid, investigador, Chatham House, Londres

Yassin Swehat, periodista, Estambul

Loubna Mrie, periodista, Nueva York

Rafat Alzakout, director de teatro y documentalista, Berlín

Khaldoun Al-Nabwani, escritor y académico, París

Ghayath Almadhoun, poeta, Suecia

Subhi Hadidi, escritor, Francia

Stephen R. Shalom, New Politics

Barry Finger, New Politics

Jason Schulman, New Politics

Omar Kaddour, escritor, Francia

Najati Tayara, escritor, París

Marcelle Shehwaro, activista, Estambul

Kenan Rahmani, activista

Muhammad Idrees Ahmad, Universidad de Stirling

Lydia Wilson, Universidad de Oxford

Thomas Pierret, investigador, Centro Nacional de Investigación Científica, Francia

Kelly Grotke, escritor y académico, profesor invitado de la Universidad de Cornell

Danny Postel, Universidad Northwestern

Stephen Hastings-King, escritor e investigador, Massachusetts

Anna Nolan, activista de derechos humanos

Rafif Jouejati, Fundación para el Restablecimiento de la Igualdad y la Educación en Siria

Mohja Kahf, poeta y académico, Estados Unidos

Rami Jarrah, periodista, Turquía

Shiyam Galyon, Libros No Bombas

Afra Jalabi, escritor, Canadá

Miream Salameh, artista, Melbourne

Şenay Özden, investigadora, Estambul

Faraj Bayrakdar, poeta, Estocolmo

Hanna Himo, poeta, Estocolmo

Theo Horesh, escritor y periodista, Colorado

Christin Lüttich, político, Berlín

Sarah Hunaidi, escritor, Chicago

Véronique Nahoum-Grappe, Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, París

Husam Alkatlaby, activista de derechos humanos, Holanda

Maen al-Bayari‏, periodista, Jordania

Michael Karadjis, Universidad Western Sydney

Stefan Tarnowski, traductor

Mutasem Syoufi, El Día Después

Najib Ghadbian, académico y escritor

Ammar Abd Rabbo, periodista

Laila Alodaat, abogado, Reino Unido

Fares Albahra, psiquiatra, Berlín

Paweł Machcewicz, Academia de Ciencias, Varsovia

Oz Katerji, periodista

Charles Davis, escritor, Los Angeles

Pastor David Tatgenhorst, Filadelfia, Pensilvania

Necati Sönmez, cineasta, Turquía

Kris Manjapra, becario, Wissenschaftskolleg zu Berlin; profesor asociado, Tufts University

Zeynep Kivilcim, Institute for Advanced Study, Berlín

Housamedden Darwish, profesor asociado, Universidad de Colonia

Vladimir Tarnopolsky, músico, Rusia

Más de 200 firmas.

 

Artículos relacionados

Buscanos en FacebookSeguinos en TwitterSuscribite a nuestro canal de YouTube

Buscar en el sitio

Libertad a Rodney Alvarez

Libertad para Rodney Alvarez

Revista Internacional

Tapa de correspondencia internacional

Firmá el Petitorio

20180515-Petitorio-Angelica2

Traductor/Translate

Sitio web de Nahuel Moreno